“OTELLO”, imágenes para una tragedia
Teatro Colón
Sabado 15 de agosto de 2026
Escribe: Martin Wullich
La dirección escénica de Fabio Sparvoli logra una propuesta de fuerte impacto visual, con destacadas actuaciones de Fabián Veloz y María Belén Rivarola
- Otello (ópera en cuatro actos)
- Música: Giuseppe Verdi (1813-1901)
- Libreto: Arrigo Boito, basado en Othello, de William Shakespeare
- Cantantes: Michael Fabiano, María Belén Rivarola, Fabián Veloz, Darío Leoncini, Christian Peregrino, Alejandra Malvino, Iván Maier, Sebastián Barboza, Gabriel Vacas
- Escenografía: Nicolás Boni
- Vestuario: Tommaso Lagattolla
- Iluminación: José Luis Fiorruccio
- Video: Nicolás Boni, Matías Otálora
- Coreografía: Vagram Ambartsoumian
- Orquesta: Estable del Teatro Colón
- Coro: Estable del Teatro Colón (Dir.: Miguel Martínez)
- Dirección musical: Alejo Pérez
- Dirección escénica: Fabio Sparvoli
Una frase proyectada antes de que se abra el telón advierte: “Y vigílala atentamente…”. De inmediato, grandes olas golpean la costa en medio de un temporal que parece salido de una película. Durante unos instantes cuesta discernir si los personajes que aparecen están proyectados o si se encuentran realmente sobre el escenario. Las imágenes y los cuerpos en vivo se mueven con tal precisión que la frontera entre cine y teatro se vuelve imperceptible.
Esa primera imagen, concebida por Nicolás Boni, responsable de la escenografía y, junto con Matías Otálora, del video, alcanza una notable integración entre ambos lenguajes, como un gigantesco trompe-l’œil. El gris de las olas, el cielo, la escenografía, la iluminación y el vestuario tiñen la escena de un tono sombrío. Solo las antorchas que llevan los graciosos figurantes irrumpen en ese universo, al compás de una chispeante coreografía de Vagram Ambartsoumian. Poco a poco la tormenta cede hasta que Otello canta, junto con Desdémona, Già nella notte densa, un dúo de gran belleza.
El interior del palacio ofrece una de sus transformaciones más logradas. Mientras Otello canta Dio! mi potevi scagliar tutti i mali, los grises ceden, las grandes lámparas se elevan y se encienden, y el vestuario incorpora colores vivos. El espacio adquiere otra dimensión y desemboca en la celebración del León de San Marcos, donde el Coro Estable del Teatro Colón alcanza una notable intensidad.
En ese mundo cuidadosamente construido aparece Yago, encarnado por Fabián Veloz. Su voz poderosa y su capacidad actoral confluyen en un personaje oscuro, manipulador y de una sordidez inquietante. Uno de sus mejores momentos llega cuando canta Credo in un Dio crudel, afirmando que la muerte es la nada mientras deja caer lentamente arena desde sus manos. El gesto, sencillo y perturbador, termina de revelar la dimensión monstruosa del personaje.
El contraste con el coro de niños en Dove guardi splendono, de una pureza conmovedora, acentúa todavía más la oscuridad de Yago. Si, pel ciel marmoreo giuro, con el enfrentamiento entre Yago y Otello, ofrece otro momento de gran fuerza dramática y termina de sellar el pacto de venganza.
Michael Fabiano construye un Otello de importantes recursos vocales. Su fraseo es cuidado, los agudos son firmes y la emisión posee potencia y seguridad. En lo actoral, al comienzo le falta algo de espesor para encarnar plenamente al hombre dominado por los celos. Su interpretación se afirma a medida que la acción avanza.
María Belén Rivarola ofrece una Desdémona excepcional. Su voz potente y refinada, sostenida por una técnica segura, encuentra en el último acto una expresión especialmente luminosa. En la canción del sauce despliega una delicadeza conmovedora; presiente el desenlace y, sin embargo, conserva la certeza de su inocencia. El Ave Maria prolonga esa atmósfera de recogimiento y prepara uno de los momentos más dolorosos de la obra.
Alejandra Malvino aporta una notable Emilia, de voz atractiva y expresión precisa. Darío Leoncini se desempeña con solvencia como Cassio, mientras Christian Peregrino e Iván Maier resuelven con eficacia sus respectivos papeles de Lodovico y Roderigo.
La Orquesta Estable del Teatro Colón, con la dirección de Alejo Pérez, acompaña la acción con precisión y sentido dramático. El director encuentra en la partitura de Verdi el equilibrio entre fuerza dramática y claridad, mientras el Coro Estable, dirigido por Miguel Martínez, responde con la solidez que la obra exige.
Fabio Sparvoli articula con inteligencia los distintos elementos escénicos, donde el video no funciona como un agregado sino como parte de una concepción integrada. El resultado es una propuesta de fuerte impacto visual, en plena sintonía con la progresión dramática. Esa articulación es uno de los mayores aciertos de esta gran producción del Teatro Colón y el Auditorio de Tenerife.
Martin Wullich
Próximas funciones:
Martes 18, miércoles 19, jueves 20, sábado 22 y martes 25 a las 20
Domingo 23 a las 17
Teatro Colón
Libertad 621 - CABA
(011) 4378-7100




