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"I Capuleti e i Montecchi"

Jueves 25 de junio de 2026

Teatro Colón

 

Escribe: Roberto Falcone

 

 

 

 “I Capuleti e i Montecchi”, de Vincenzo Bellini.
Libreto: Felice Romani 
Elenco: Yaritza Véliz, Silvia Tró Santafé, Ioan Hotea, Nicola Ulivieri y Fabrizio Beggi

Coro Estable del Teatro Colón. Director: Miguel Martínez
Orquesta Estable del Teatro Colón
Escenografía: Gonzalo Córdova Estévez
Vestuario: Emilia Tambutti
Iluminación: David Seldes
Dirección de escena: Pablo Maritano
Dirección musical: Evelino Pidó

 

I Capuleti e i Montecchi, de Vincenzo Bellini, es la sexta opera de este compositor que se conociera en Buenos Aires. Su estreno local tuvo lugar en el Teatro Principal de la Victoria el 23 de octubre de 1852. Desde esa fecha figuró en nueve temporadas distintas hasta 1879 y no volvió a cantarse en nuestro medio.


Se representó en el Teatro de la Victoria en 1852 y 1854. En el antiguo Colon en 1857, 1861, 1862 y 1874. Ese mismo año y en 1875 en el Teatro de la Opera y nuevamente en el antiguo Colon en 1879.


Pasaron 92 años hasta su exhumación en el actual Teatro Colon en 1971 con un elenco encabezado por la gran soprano Renata Scotto y el querido tenor Renzo Casellato, con dirección del Maestro Enrique Sivieri y la regie de Margarita Walmann.


Fuera de Buenos Aires pero muy cerca nuestro,  se la escuchó en el año 2001 en el Teatro Roma de Avellaneda.
I Capuleti e i Montecchi no es evidentemente, uno de los mejores trabajos de Bellini. Seguramente, la premura en que debió componerla, (un mes solamente), el haber tenido que recurrir a utilizar fragmentos adaptados de su opera fracasada Zaira, y la imposición del empresario Lanari de que el papel de Romeo debía ser escrito para Giuditta Grisi contribuyó a que la tarea fuera dura y llena de sobresaltos.


Lo que es seguro, es que esta opera se sostiene en la medida en que sus intérpretes sean de un nivel superior, con todas las habilidades canoras que propone el bel canto. El virtuosismo vocal, en esta producción, estuvo ausente al parecer de manera deliberada, en parte por las características vocales de algunos cantantes y en parte por la mano de algún “coautor”, que adaptó algunos pasajes.


Es así que la función ofrecida de esta opera por el primer elenco que presentó el Teatro Colon, fue buena pero no brillante.


La soprano Yaritza Véliz como Giulietta y la mezzo Silvia Tró Santafé, como Romeo, fueron efectivas en sus respectivos roles.


El tenor Ioan Hotea, cumplió discretamente con su rol de Tebaldo con algún problema en la emisión y su registro limitado.


Los roles de Capellio y Lorenzo, no tienen momentos de lucimiento propio en I Capuleti e i Montecchi. Participan en escenas de conjunto y sus intervenciones se limitan a los recitativos que van hilvanando la trama del argumento. Nicola Ulivieri fue Capellio y Fabrizio Baggi, Lorenzo. Aún así, ambos cantantes cumplieron discretamente con sus respectivas partes.


El Coro Estable como de costumbre, realizó un estupendo trabajo, y el Maestro Avelino Pidó al frente de la Orquesta Estable concertó la obra con la calidad que ya le conocemos.


La producción escénica a cargo de Pablo Maritano, fluctúa entre lo tradicional y algunos conceptos actuales. La pared de fondo rasgada, que simboliza una “grieta”, parece indicar un concepto actual de las diferencias entre facciones; pero las diferencias ideológicas entre Güelfos y Gibelinos fue mucho más profunda que una “Grieta”; fue una guerra que duró siglos.


El vestuario ideado por Emilia Tambutti, caricaturizó el personaje de y Romeo. Ridiculamente vestido durante toda la obra, ni siquiera hizo notar la diferencia entre el verdadero personaje y su simulación como mensajero.


En síntesis, el espectáculo fue bueno, pero hay obras, como este I Capuleti e i Montecchi, que solo la salvan los divos.