Menu principal

 

Los gratos cambios en los grandes teatros

 

Lady Macbeth de Shostakovich

 

Festival de Salzburgo

Martes 15 de Agosto de 2017

 

Escribe: Víctor Fernandez


Lady Macbeth del distrito de Mzensk, ópera en cuatro actos con música de Dmitri Shostakóvich y libreto en ruso del compositor y Aleksandr Preis, inspirada en la obra homónima de Nikolái Leskov. Se estrenó el 24 de enero de 1934 en el Maly Óperny de Leningrado.


-Primera representación en el Teatro Colón de la versión modificada bajo el nombre de Katerina Izmaylova el 26 de abril de 1958.
-Primera representación en el Teatro Colón de la versión original como Lady Macbeth del distrito de Mzensk el 30 de marzo de 2001.
- Primera representación en el Festival de Salzburgo

 

Mariss Jansons, el extraordinario maestro letón, quien nunca había estado en el foso de Salzburgo dirige de una manera extraordinaria la formidable Filarmónica de Viena. Luego de haber hecho lo propio en la Nederlandse Oper, inventa para el organismo austriaco una lectura concluyente, y despótica; y a la vez irónica, fina, y concienzuda en los tiempos y los matices. No hay momento en que la orquesta no sea la protagonista, descriptiva por sí misma de las brutales acciones que propone el texto.

 

A causa de la cancelación de Nina Stemme por cuestiones de salud, fue reemplazada en el papel principal por Evgenia Muraveva, quien en principio era la intérprete de Aksinya y la Convicta, la soprano de San Petersburgo satisfizo muy gratamente al público que inicialmente no la esperaba, hizo gala de una notable afinación, amplio volumen, y una excelente actuación. Seguramente este será el primer paso hacia una gran carrera internacional.

 

Dmitri Uliánov, anunciado reemplazante del bajo italiano Ferruccio Furlanetto, en la parte de Boris, realizó un trabajo escénico notable, amplificando el carácter maléfico del personaje con una emisión en ciertos momentos áspera, sin llegar a ser desagradable o molesta, sino más bien totalmente efectista.

 

Brandon Jovanovich como Sergei, reemplazó a Maxim Aksenov, quien había sido inicialmente anunciado en la presentación del Festival. El tenor estadounidense, acomete en una actuación de verdaderos tintes de excelencia teatral, al tiempo que luce un material sonoro de alta calidad.

Andreas Kriegenburg, en la regie; Harald B. Thor, en la escenografía, Tanja Hofmann, en el vestuario; Stefan Bolliger, en la iluminación, y Christian Arseni, en la dramaturgia, consolidan un equipo de características inigualables. Las dimensiones del escenario del Grosses Fespielthaus, la maquinaria escénica, y el equipo de iluminación, componen un lugar ideal para la concreción de la idea teatral. En una escenografía única que simula un espacio de cemento rodeado de balcones y pasarelas en seis niveles, hacia la cual confluye desde ambas direcciones el dormitorio de Katerina, la oficina de Zinovi, y la cárcel, se desenvuelve toda la acción, que plasma el sórdido ambiente donde esta se desarrolla. La deshumanización y la miseria, la cólera, el sexo, todo plasmado con la genialidad de Andreas Kriegenburg, en cumplimiento al requerimiento de la idea del autor, en un doble discurso, el de la protagonista femenina, y el del otro gran protagonista, el atormentado pueblo ruso.

 

La dirección del Konzertvereinigung Wiener Staatsopernchor, estuvo a cargo de Ernst Raffelsberger.